Sobre mi diablo de la guarda.
Ha estado aquí.
Ha jugado con los ceniceros que ya no uso, que nunca usé y los ha colocado en lugares estrátegicos.
Ha abierto el grifo de agua caliente del baño hasta que el vapor ha empañado el espejo. Con el dedo índice de su mano izquierda, desafiando la lateralidad, ha escrito mi nombre. Lo ha dejado allí. A solas. Para que al asomarme me devuelva mi reflejo y no me olvide de llamarme.
Ha revuelto el cajón de mi ropa interior donde abundan las bragas blancas, las que más le gustan. Caóticamente las ha vuelto a ordenar para recordarme que ya no existen los cinturones de castidad.
Se ha llevado mi caja de recuerdos y en su lugar ha colocado una vieja y gastada. Al abrirla, en su interior, en el fondo, como en la de Pandora, ligera y prometedora me ha dejado la esperanza.
Ni rastro de besos en post it porque si los quiero los tendré que buscar, saborear de sus labios.
No ha esperado a la Navidad para guardar la sorpresa de mi regalo. No, no son unas alas, es una bicicleta, para que le acompañe hasta esa playa donde sol al atadercer hace que el cielo parezca cristal de murano.
Sé que es él porque todavía no me he acostumbrado a su olor, puedo distinguirlo, descomponerlo de entre todos los cotidianos, los que se han teñido de rutina, los que olvidas de tan presentes hasta llegar al desarraigo. La rutina lleva al desarraigo. El suyo me sorprende, me asalta todavía; como todos los que percibes en situaciones inéditas y sin embargo lo recozco hasta en las gotas de lluvía.
Sé que es él porque nadie antes había oído mi voz cuando mi garganta canta con sus notas más graves.
25 November 2005 a las 5:08 pm
Ese diablo te gusta…no debe ser “malo”..
Besitos.
25 November 2005 a las 7:18 pm
Gracias por visitar, te estaré leyendo, un beso,
JD
25 November 2005 a las 8:48 pm
Pues parece divertido el diablillo ese. Juega al esconder.
Lo leeré de nuevo, me pierdo un poco.
Mely un beso.
25 November 2005 a las 11:36 pm
Encantada de visitarte en tu nueva casita. Ya la tienes impregnada de ternura y magia.Volveré cada día.
(Yo también tendré que comenzar a pensar en buscar alojamiento…)
26 November 2005 a las 12:27 am
Hola Mely, soy Hermi. Que alegría volver a leerte.
Ya sabes, de vez en cuando te miro, te leo y reflexiono
sobre tus historias.
Muy bueno el último párrafo, estupendo para meditar.
He echado un vistazo a todo lo demas y me sigues impresionando. Algún día me enviarás cositas por correo?.
Bueno ya sabes que sigo aquí. UN BESO. Hermi.
26 November 2005 a las 1:09 am
Mmmmm creo q a mí me falta mi pareja, es decir, un diablillo q me quiera y q me mime xD lo encontraré??? pues no sé… ese sueño está ahora en pausa… aún quedas heridas abiertas.
Estoy de acuerdo con Valentina, ese diablo no parece malo, asín q ya sabes…
besotes
26 November 2005 a las 6:35 am
Sky, veo ese cielo que como cristal de murano, resplandece y me enamoro de las nubes nocturnas, y
no, no es mi mente, una mente afiebrada.
Quien confunde mente afiebrada con mente estallada , yerra tanto…
Yo también me he equivocado tanto … Y llego a tu casa verdor y me inclino para tocar la cabeza del cíclope que me mira y al irme le miro, te miro.
26 November 2005 a las 2:59 pm
este diablo quiere que lo notes, sabe que has leído las líneas de su mano mientras dormía..
conozco de diablos, se resisten suavemente.. se dejan salvajemente, se impregnan en nuestras cosas como una fiebre intensa…
no te le escapes… a veces los diablos más terribles quieren ser domesticados pero siempre simulan otra cosa.. de verdad conozco de ellos..
26 November 2005 a las 3:33 pm
Siempre hablamos de ángeles de la guarda y no de sus contrarios, y es bueno encontrar esas dos partes. La travesura de éste segundo, nos hace despertar de muchas cosas; no nos deja las cosas fáciles, sino que hemos de luchar por conseguirlas si las queremos.
Muy interesante tu diablo de la guarda!
Un besito!
26 November 2005 a las 4:27 pm
Al principio de la lectura creí que en tu casa habría entrado un trasgu, pero luego veo que no es así, puede ser sencillamente un diablo de la guarda pero con un lindo detalle “es una bicicleta, para que le acompañe hasta esa playa donde sol al atadercer hace que el cielo parezca cristal de murano”.
Ya nos contarás si fuiste hasta allí.
Un abrazo
27 November 2005 a las 1:18 am
Jamás había visto en un texto el “diablillo de la guarda”… ¿qué tal te sientes con él detrás?
27 November 2005 a las 7:32 pm
Yo tb tengo uno. Le gusta acompañarme cuando canto en la ducha, me hace los coros. Y le encanta romper las cosas que decide que no necesitaré más, aunque el criterio que siga para hacerlo sea una auténtica incógnita para mí
Bechitosss
27 November 2005 a las 8:08 pm
A mi me gustaría tener un diablo como ese que me haga compañía y que me llene los cajones de esperanza. Besos
27 November 2005 a las 10:20 pm
¡Ojalá que te diablillo no se convierta nunca en ángel o dejará de sorprenderte!
Besos.
28 November 2005 a las 1:41 am
Interesante. Dan ganas de agenciarse un diablillo (o diablilla) de esos.
28 November 2005 a las 3:57 am
Me quedo con el diablo.
De todas formas dicen que en el infierno suena la mejor música de todas. Ahí están Lenon, Hendrix, Morrisson y de hecho estarán otros grandes más.
Salud por eso y que sigan las diabluras.
Lobo
28 November 2005 a las 1:47 pm
Cuando quieras encontrarle, jejeje sigue su rastro de azufre…
Saludos
El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra
28 November 2005 a las 4:35 pm
Aún estoy angustiado por la posibilidad de una mudanza. No sé qué haré, de momento le doy vueltas y me da miedo escribir, porque no sé dónde hacerlo. Ya veo que tú te decidiste. Me gusta esta nueva casa. Lástima de lo que se quedó en la otra, que, aunque quieta como una habitación cerrada, sigue en pie. Un besillo.
Pepe.
29 November 2005 a las 12:15 am
Si en algún momento tu “Diablo Guardián” te atormenta, incomoda o intranquiliza, pide ayuda a Xavier Velasco; él sabe bien cómo se las gastan estos seres.
Abrazos de un no-ángel.
18 December 2005 a las 4:04 pm
soble le
20 December 2005 a las 9:26 am
OH! grandioso post. Me ha encantado. Me gusta mucho este lugar.