Dime tu nombre y te haré reina de un jardín de rosas.
Creo, si la memoria no me falla, que este es el ultimo texto que me faltaba por subir de Índigos. Un conjunto de relatos cortos que seguirán llegando al ritmo que ellos me marquen y donde mezclo realidad con ficción.
Sé que actuó, una vez más, la propiedad conmutativa, porque el orden de lo sumado no alteró el resultado.
Lo primero es que él estuvo ahí. Lo segundo que yo estuve allí. Lo tercero que nos encontramos. Después vendría todo lo aleatorio y al mismo tiempo determinante.
Su risa, mis risas. Reírnos juntos. Jugar juntos. Habitar espacios construidos por nosotros a nuestra imagen y semejanza. Y después sus ojos.
No volví a verlo durante largos años, aunque por contacto de nuestras familias no le había perdido la pista. Lo reconocí, a pesar de haber cambiado más allá de mis estructuras mentales de lo que podría ser, y supe que quería estar con él.
Se acordaba de mí, de mi nombre.
No puse límites, ni condiciones, ni perdí el tiempo, ni me hice de rogar, ni la dura, ni la estrecha, desterrando mitos y leyendas sobre lo que busca un hombre con una chica que no le pone resistencia. Ese invierno volvimos a crear un mundo hecho a nuestra imagen y semejanza. Y sus ojos justo sobre mí.
Lo supe. Antes de poder confirmarlo yo ya lo sabía. Ese día vino a buscarme, le pedí que me esperase en el portal. Lo recuerdo con el pelo alborotado, unos niños montaban en bicicleta por la acera mientras él los miraba distraído. Me sonrió.
En la esquina asaban castañas, dirigí mis pasos hacia el puesto ambulante, era lo primero que me apetecía comer en el día, resultado de los nervios y de las arcadas secas que me producía ese ser minúsculo, ese morfema trabado derivativo, que ya me estaba cambiando la vida.
Nos sentamos en las escaleras de una esas pocas casas bajas que quedaban por el barrio.
Se lo dije sin pensarlo, soltando, al mismo tiempo que las palabras, todo el aire de mis pulmones. “Estoy embarazada y voy a tenerlo”. No dijo nada, pude oler su miedo. “Escucha, yo estoy embarazada y yo voy a tenerlo". Sin dejar de mirar un punto imaginario afirmó con la cabeza.
El resto de la tarde divagamos sobre nada y sobre todo. Nos despedimos antes de lo habitual hacía frío dentro y fuera.
Tres horas y diez minutos más tarde me llamó para que bajara. Me subí en su coche y me llevó por sus calles, esas en las que se perdía cuando necesitaba encontrarse, o alejarse de sus innumerables guerras internas. Paramos en un barrio gris, sin bajarnos, a través del cristal delantero, me señaló un cartel que oscilaba por el viento en la ventana de una ático abuhardillado.
“No tiene escaleras", me dijo, "es pequeño, pero no piden mucho, he llamado para informarme, si quieres mañana podemos venir a verlo”
Le puse tres condiciones, “sólo tres ¿vale?”, dedo índice “ni hablar saber el sexo, me encantan las sorpresas”, dedo corazón “nada de jugar a ponerle un nombre hasta que no lo viéramos”, y dedo anular “que me prestara en la medida que las fuera necesitando sus camisas, sus camisetas, siendo como era unas cuantas tallas mayor que yo”.
Sonrió con su media sonrisa de “que se le va hacer”. Fue entonces cuando salté sobre él como una gata sin celo y sin tejado de zinc, en ese momento que todavía estaba ágil, podía y quería.

2 Mayo 2006 a las 9:34 pm
Ya lo había leído antes, cuando lo colgastes la otra vez, y sin embargo se me han vuelto a poner los vellos de punta. Qué bonito.
2 Mayo 2006 a las 10:03 pm
Muy tierno, me ha gustado.
2 Mayo 2006 a las 11:06 pm
Hermoso… sencillamente hermoso, tengo igual que “dolo” la idea de que ya te lo habia leido…
Salidos
El Enigma
Nox atra cava circumvolat umbra
3 Mayo 2006 a las 6:02 am
Ah yo tb tenía la sensación de haberlo leído ya. Pero hoy he redescubierto otro fragmento que da para un post aparte, sobre ese mito de acostarse o no el primer día…
kisses!
3 Mayo 2006 a las 6:13 am
bella,muy bella historia
salu2
3 Mayo 2006 a las 7:06 am
Muy lindo! Me gustó la historia…
Seguiré visitándote, porque la verdad que me gusta cómo escribís.
Saludos!
3 Mayo 2006 a las 10:29 am
Preciosa historia llena de ternura.
Besos.
3 Mayo 2006 a las 4:24 pm
hola…
la verdad es un lujo leerte wapa…
besos
3 Mayo 2006 a las 6:22 pm
Así se hace la historia, y es un honor poder imaginarla mientras se te lee.
Saludos!
3 Mayo 2006 a las 8:05 pm
También lo había leído.
Me ha gustado recordarlo de nuevo.
Hace que siga teniendo ganas de besarte
:-P
4 Mayo 2006 a las 12:35 am
Un hermosos relato de alguien tan especial. Gracias por tu visita a mi blog. Ciertamente las palabras que uno expresa son algo de vivencias, de fantasías, de sueños y desengaños. Un delicioso coctel de vida.
Saludos desde Puerto Rico y un gran beso para tí.
4 Mayo 2006 a las 1:53 am
Me asusta el cometario de Enigma, sobre todo porque esa idea parece ser la misma en mí. Tal vez tu es escrito por extraño sortilegio causa una distorsión en la percepción del espacio y del tiempo, lo mismo que pasa en los llamados deja-vuhes. ¿?
4 Mayo 2006 a las 9:22 am
Gracias Mely
4 Mayo 2006 a las 9:51 am
Uau!
No lo había leido antes, no sabía que estaban publicados en la bitácora anterior …
Pero es que me encanta, sobre todo por esa mezcla de realidad y ficción … y por el primer párrafo, el de las primeras veces.
Besos
4 Mayo 2006 a las 9:51 am
Y el título es una cancion preciosa
4 Mayo 2006 a las 10:45 am
volver a leerte es un regalo…esta historia es preciosa, y esas 3 condiciones muy razonables
Besos y abrazos
4 Mayo 2006 a las 4:47 pm
oHHH, no se si es cierta o no cierta la historia, pero es tierna , dan ganas de vivirla
4 Mayo 2006 a las 5:39 pm
Disfrute con la lectura.
Un besito
4 Mayo 2006 a las 7:43 pm
Los recuerdos que trazas, todo, cómo los engarzas… son música pura… y ya sabemos de dónde viene la palabra “música”.
Siempre es grato, como el vino viejo, leerte…
4 Mayo 2006 a las 10:46 pm
Soy Freyja, ojala no te moleste mi saludos, pero siento que tienes un espacio muy interesante y bueno, pero aqui no vengo por mi, ya que lo que yo hago y escribo es muy insipido y sin valor. Pero vengo a invitarte que visites esta pagina, donde Culturas que se unen
disculpa las molestias, pero el post de ayer en bueno
http://culturasii.blog-city.com/
un abrazo y un saludo muy grande de Guerreriro da Luz y freyja
5 Mayo 2006 a las 10:40 pm
bello
un abrazo
6 Mayo 2006 a las 1:22 pm
preciosa historia, tb a mí me ha electrizado la piel
muchos besos
6 Mayo 2006 a las 9:37 pm
Pues yo no sé si lo llegué a leer en tu anterior bitácora o no. Me suena, pero tengo la cabeza a las 3 de la tarde y no recuerdo bien dónde lo leí. Ou! madre mía, me hago vieja!! xDDDDdd
De todas maneras, sea dónde sea q lo leyera, me encantó!
besitos
Pd. A ver si te conectas y charlamos un ratillo q me apetece.
6 Mayo 2006 a las 10:43 pm
Es muy bello ese sabor que queda flotando, de no saber´dónde está la realidad y donde la ficción.
No me refiero a pensar o no, si esta situación te ha tocado vivir a ti.
Quiero que me entiendas, sería un imbécil si te llevara por ese terreno.
Pero en cuanto a estos personajes,y esta bellisma hstoria,has creado un cierto clima , a través de las refelexines de la dama, donde francamente lo último que se podía esperar era un final tan feliz.
Al fin una autora, que no derrama sangre en un hecho de todos los días, y que precisamtne no todos terminan mal.
Por eso, celbro tu optimismo,tu sentido positivo de la vida y la exaltación del amor, por obre todo, Melytta.
Un besito.
7 Mayo 2006 a las 2:45 pm
Hacía días que no pasaba por tu rincón y me he llevado de premio una buena historia.
Besos
8 Mayo 2006 a las 12:02 pm
Un relato esperanzador.
Me ha llamdo la atención tu expresión sobre el olor del miedo, es cierto, puede olerse y verse.
Un placer volver a leerte.
11 Agosto 2008 a las 10:20 pm
gevisimo ! ee una historia que cuando la lees te siente que ya la vias leido antes muy cautivadora ademas te deja un mensaje de tenerlo y el hombre la rencompenza
11 Agosto 2008 a las 10:24 pm
es una muy hermosa historia,es muy cautivadora los amo a todos