Miércoles, 17 Mayo 2006

La noche de Helgoland.

Algo no encaja. Lo sabes porque ese ruido interno te acompaña dónde quiera que vas. Intentas distraer tu mente, pero se escapa, se escurre para volver a caer en el mismo pensamiento.

La imagen es un puzle de miles de piezas sobre una mesa, en las esquinas vas dejando las que de momento no se pueden ordenar; parece que te centras en esas que puedes ver cuál es su justo y preciso lugar. Pero tu mirada huye hacia las esquinas donde se apilan las piezas sin sitio. Cajón de desastres.

Corre el año 1922, Gotinga, Niels Bohr uno de los padres de la física cuántica ha terminado de dar una conferencia. Werner Heisenberg (sería con el tiempo Premio Nobel de Física por descubrir la mecánica matricial de la física cuántica) ha tenido la valentía de presentarle una objeción a su poniencia sobre el concepto de las órbitas de los electrones orbitando como los planetas alrededor del sol. Por la tarde Borh invita a Heisenberg a una caminata donde éste le comunica esa pieza que no encaja. "Los átomos no son cosas", por tanto, ¿de qué servía hablar de trayectorias invisibles que se desplazan dentro de pequeños átomos también invisibles?

Detestaba pues el concepto de las órbitas imaginarias de los electrones y apenas dormía. Con 22 años era docente en Gotinga y dedicaba su tiempo a investigar la mecánica cuántica, a escalar montañas y a memorizar poemas de Goethe. (Su intención era conseguir el diseño de un código que relacionase los números cuánticos y los estados de energía de un átomo, con las frecuencias e intensidades de los espectros de luz, que ya habían sido determinados experimentalmente. Mc Evoy, J.P. y Zárate, Óscar: Teoría Cuántica para principiantes, Era Naciente, Buenos Aires, Argentina 1998

Por aquella época Werner Heisenberg sufrió un ataque de fiebre del heno, apenas podía ver y su estado era tan lamentable que decidió viajar hasta la Isla de Helgoland en el Mar del Norte huyendo del polen. Desconectó su mente y esta siguió trabajando para él en automático, mientras su enfermedad lo mantenía ocupado con otras actividades, fue entonces, y sólo entonces, cuando las imágenes de la solución a la mecánica matricial aparecieron ante él.

Salió de la casa, escaló una montaña, esperó al amanecer en su cima y a esa noche la llamó "La noche de Helgoland"

Te alejas del puzle, en tu mente, tan cansada, sigue bailando esa pieza, desconectas de la búsqueda racional. Entonces aparece ante ti la solución al problema. Estaba ahí, pero el cansancio, el miedo, la obsesión que parecían tenerte ocupado en resolverlo en realidad te mantenían distraído.

 Llegarán Noches de Helgoland una vez ordenado el cajón de los desastres…

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35 respuestas a “La noche de Helgoland.”

  1. K. dice:

    No conocía la Noche de Helgoland… y lo cierto es que me ha maravillado, por lo cierta. Ahora, yo también buscaré poder vivir una nochje como esta ;-)

  2. seleka dice:

    Todo el post es interesantísimo, un ejemplo claro, lo malo es que aunque lo tengas claro y sepas que es mejor desconectar para hallar la solución…no siempre es fácil…pocas veces lo es.
    Besos sin agobios :)

  3. reflejos dice:

    Curioso e interesante. Cierto es que las tensiones que pueden provocar los problemas no dejan ver la luz.

    Besos.

  4. MDM dice:

    Me suele pasar a menudo, el cansancio hace que sea incapaz de pensar en nada complejo.
    Las soluciones a los problemas no pueden buscarse inmersos en ellos, hay que salir fuera y observar como si la cosa no fuera con nosotros.
    Te ha quedado un post muy interesante, me encantó leerlo.

  5. dragonfly dice:

    Es una historia preciosa, tampoco la conocía
    Tengo muchos cajones desastre por ordenar…
    Un beso

  6. Reaño dice:

    Y las leyes del caos… y las causas que encuentran explicaciones más allá de todo.

    He vuelto y le he devuelto, de tu parte, la sonrisa a la Gioconda.

    Besos y abrazos…

  7. debolsillo dice:

    A mi también me ha encantado. Voy a bucear en tu espacio porque me parece interesante lo que dices. Un blogbesito.

  8. MARTÍN dice:

    La historia, entonces, es la siguiente: el desapego nos lleva al conocimiento. La obsesión lo entorpece. La mejor forma de encontrar algo que has perdido (un libro, una palabra, una mujer…) es no buscarl@. El problema es que nuestra mente nunca para…si fuéramos capaces de encontrar un modo de desconexión quizás todo fuera más rentable o más intenso. En fin, divagaciones a partir de un post precioso

  9. lademarbella dice:

    Ojala yo encontrase mi noche de Helgoland. Tengo todas las piezas, las ordeno, las machaco, pero nunca consigo encajar el puzzle. Seguiré el consejo. Gracias por tus palabras en mi blog. Viniendo de tí, es un gran cumplido. Besos

  10. Aitor dice:

    Yo necesito no una noche, si no un siglo de Helgoland :P

    Musus

  11. &hor; dice:

    A los y las amantes de la literatura os encantan esas alegorías y esas situaciones reutilizables en las que ocurren cosas irrepetibles.
    A mí lo que me apasiona de Heisenberg, desde que oí hablar de ello hace ya muchos años, es su Principio (o más bien Teorema) de Incertidumbre. Entre otras cosas porque (aunque Einstein nunca llegara a reconocerlo) es esencialmente una prueba científica de que Dios no existe.

  12. caboblanco dice:

    Curioso…

  13. Xoconostle Cósmico dice:

    Ya se me acabaron los libros y no he podido comprar máaaaaassss, snif :’(

  14. Diablilla dice:

    Yo tb tengo algunos x ordenar, sin embargo creo q quedarán así aquellos q quiero ordenar, al menos para q sean lo q fueron.
    Yo tp lo había leído antes y me gustó!

    besos

    pd. A ver si charlamos x msn q hace tiempecillo q no coincidimos.

  15. Freyja dice:

    hola y gracias por tus saludos en Lagrimas
    recuerdo que te conoci cuando invitaste a Meigo aun Tanka que tambien me llego a mi
    luego te visite por la pagina de Culturas y de Poesias en las que ayudo
    pero me gusta lo que haces ya que siempre de alguna forma enseñas, entregas y envuelves en ternura todo.
    los tatuajes, a veces no los llevamos en la piel, a veces estan en el alma y esos son los que de alguna forma nos hacen recordar un pasado, un recuerdo y momentos, por momentos con lagrimas y luego con sonrisas.
    “La noche de Helgoland” la habia leido, pero sabes lo que me encanto es como terminas
    llegaran noches como Helgoland una vez ordenado el cajon de desastre

    vaya cajon desastres que tenemos por momentos, hoy quisiera tener la sabiduria para eso, para ordenar y depurar.
    te dejo un abrazo muy grande y que mañana sea un lindo dia viernes
    y mil besos y gracias por tu compañia

    besos y sueños

  16. Carolina dice:

    Coincido con Martín…

    Me encantó este post. Y es verdad, cada vez que uno se empeña en buscar algo y pone todas sus fuerzas en ello, de tanto buscar no tiene oportunidad de encontrar… y entonces no ve lo que está a su vista… jajaja, suena ilógico, pero es así, pasa con todo.

    A quién no le ha pasado de buscar el pelapapas en el cajón de los cubiertos… y está exactamente ante tus ojos, pero no lo ves, y no hay forma de que se vea… pero cuando te cansás de buscarlo ahí está, aparece…

    Besos!!

  17. donosito dice:

    hola…
    me solprendes como me enganchas a tus pots…gracias

  18. lademarbella dice:

    He enlazado tu blog, espero que no te importe. Saludos

  19. fotomiradas dice:

    Me gusto mucho lo de la pareja de cartas, tienes razon, es bueno que haya confianza, compenetracion, buen ambiente…. es la mejor forma de trabajar, convivir….

    Adios ricitos de oro,…. ufff, esto me puede costar un “divorcio”

  20. Valentina dice:

    Me vendría bien una de esas noches de vez en cuando…y encontrar soluciones..
    Besitos.

  21. Laura dice:

    Uyyyy hacía tiempo que no pasaba, bello perderse por aquí,
    abrazotes

  22. Ardi dice:

    No creo que la ocupación de pensar distraiga de la solución. Pienso que la solución viene del inetnso trabajo. Cuando has calculado miles de combinaciones, llega un punto en que el cerebro prefiere trabajar en «backoffice» :), ole anglicismo… son los minutos en que, distrayendo nuestra superficie, dejamos de interferir en los procesos… destruimos el meta-trabajo y las neuronas pueden serguir en la secuencia de cálculo sin que la estúpida conciencia interfiera… El Eureka es el resultado de mucho trabajo… ¡Cáspita! Pero… si estoy diciendo lo mismo que tú… que lo mejor es no distraer al cerebro con bobadas :) )))))))

    Un beso, Melytta. En backoffice :-p

  23. Leodegundia dice:

    Esperemos que a todos nos lleguen esas noches de Helgoland y así seamos capaces de resolver tantos y tantos problemas como se nos presentan a diario.
    Un abrazo

  24. DArilea dice:

    A menudo pienso, que deberiamos ser como muñequitos de cuerda, cuando desordenamos los pensamientos nos mantiene inactivos, deberiamos descansar de girar hasta encontrar el motivo que nos altera.
    Y encontrar cimas, donde ver el día amanecer.
    Besitos Melytta.

  25. Ardi dice:

    ¿Qué Blanca? ¿?

  26. Reaño dice:

    Hola Melytta,

    ya están las fotos de París, una primera tanda, al menos…
    te dejo besos y abrazos en flor.

  27. Enrique dice:

    Hola:
    Piezas para ordenar un puzzle. Bueno quizás todos tenemos un rompecabezas en nuestras vidas, quizás algunos más complejos que otros. Pero en fin, en mi cabeza hay piezas de todos lados, recuerdos, vivencias, anhelos, tristezas, alegrías y muchos sueños, a veces he tratado de conjugar todo eso y lograr encajarlos en mi desesperada lucha por sobrevivir en este mundo de esquemas estructurados que no dejan espacios a lo que realmente muchos buscan, la felicidad.
    Un abrazo y un beso….

  28. dolo dice:

    Alejarse para ver con claridad, gran verdad, deberíamos aplicarlo, se nos olvida , le damos demasiado vueltas a las cosas y de cerca no se ve bien.Interesante historia la de Heisenberg.
    Besos, muchos besos, Meli.

  29. Vir& dice:

    átomos, ciencia, racionalismo. Y más allá la poética d eun anhelo y fundar un camino.

    Si abordas la radicalidad científica, tu horizonte ensancha.

    Abracito.

  30. emiliohm dice:

    No sé cómo he llegado a este blog pero a veces la suerte acompaña. Gracias por el enlace a Biblioteca de Signos, es un tesoro para mí.
    Pasaré con frecuencia por estos lares.
    Un saludo

  31. la bruji dice:

    A mi me pasa eso mismo cuando me empecino en recordar algo que he olvidado. Sólo tienes que dejar de pensar en ello para que el nombre se materialice y entonces te levantas en medio de una comida y dices “Denzel Whasingthon!” que era el actor que no recordabas y todos te miran como si te hubieras vuelto loca…:-P

    kisses!

  32. EL NAVEGANTE dice:

    Querida amiga:
    en esta oportuinidad no hay palabras para elogiar la parábola magnífica e inteligente que has esbozado.
    Más alá de los acontecimientos históricos tan interesantes que por mi parte desconocía, el corolario de esa circunstanica que le ha tocado vivir al portagonsita de esa memorable noche, desde luego que nos hace meditar .
    Por qué solemos mezclar en nuestra mente todas las piezas habitulamente, y un mecanismo de comodidad o ignorancia nos hace apatarnos de la concentraicón en el tema , que a veces observando un paisaje solametne , por lo visto puede aparecer ante nuestros sentidos, si no oponemos resistencia y somos perseverantes.
    Un ejemplo de conducta, un justificativo de por qué era un genio el que has nombrado, y un juego mental tan produndoi el tuiyo que me produce una gran admiraición por tu capcidad intelectual.
    Te felicito Melytta,me enorgullezco de poder compartir este espacio con tu nivel.
    Un beso lleno de afecto.

  33. Tale dice:

    Hola,

    Esto es muy interesante. Werner Heisenberg nos dejó el “principio de incertumbre” que además de suponer un paso de gigante para la teoría de la física cuántica, dinamitó la piedra angular sobre la que reposaba el pensamiento en la época. Destrozó el concepto de “certidumbre” con ideas tan alejadas nuestra percepción y experiencia humanas que no llegaron a ser aceptadas ni por el mismísimo Einstein (”No creo que dios juegue a los dados con el universo”).

    Y , ¿como si no podía haber imaginado Heisenberg algo así sino hubiera tenido su mente en “automático”?.

    No conocía la historia de la noche de Helgoland y de la fiebre del heno de Heisenberg, pero me ha ilustrado mucho.

    Felicidades por este soberbio espacio. Me apunto y voy a sumergirme. Tal vez postee algo más.

    Un beso, y a seguir!

  34. mixtu dice:

    muito profundo o teu texto, não conhecia que assim se tinha passado, uma licção de vida… o que desejamos sempre alcançamos, mesmo quando não os esperamos,
    beijos amiga,

  35. Juan Cosaco dice:

    Algo no encaja, como un Neo cualquiera, cualquiera de nosotros puede sospechar que hay un fallo en este mundo-matrix… cuando eres consciente de ello, no lo sabes, pero lo intuyes, ya está dado el primer paso para saber lo que nunca vas a conocer.
    Pero la grandeza de Heisemberg fue descubrir que no podremos conocer la realidad exacta del universo, porque al querer encontrarla, ya la estamos modificando y saberse parte del universo no es algo que ocurra todos los días, o todas las noches de helgoland…
    Buena semana!

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