Los martes no son días de diablo.
Se ha colado en mis sueños a la hora de la siesta, jugaba a las cartas con una baraja donde al descubrirlas todas eran ases, llevaba una camiseta sin mangas como para demostrarme que no hacía trampa. Con su sonrisa burlona, acompañada de ese brillo malicioso en sus ojos, me decía que eran los triunfos […]



