Reglamento general lobuno para la vida.
Podría narrar un cuento, popular o llegado hasta aquí por medio de tradiciones familiares. Los cuentos son para la noche, para conciliar el sueño, tranquilizar conciencias. Podría correr las cortinas, abrir las ventanas permitiendo que se filtre la luz de la luna con todas las estrellas. Invocar una brisa ligera. Apagar las luces, encender unas velas. Disponer el espacio para que nos sintamos cómodos, (cojines y peluches están invitados), comenzar lentamente dibujando con la palabra personajes y paisajes, crear el tiempo escapando de toda temporalidad. Dar rienda suelta a la fantasía. Esperar, haciendo incisos, las respuestas de los que me escuchan, incluso invitándolos a participar con sus propias aportaciones que puedan llegar a cambiar el rumbo de la historia.
Ser una loba cuidando de sus crías en la noche más cerrada de todas las noches, que el miedo se quede fuera, el poder de convocatoria sea para las risas, para las miradas expectantes sembradas de imágenes evocadoras.
No voy a contar ningún cuento, sí invitar a que lo hagáis esta noche. Cerrar todas las computadoras, desconectar teléfonos, preparar vuestras manos para acariciar al que se encuentre más cerca, escoger una bonita historia atrapasueños, espantamiedos… e invitad a salir de sus habitaciones y entren en la vuestra esas personillas que con sus pupilas brillantes os recuerden que el mundo merece la pena vivirlo siempre que lo miremos con los ojos de un niño.
Os dejo un decálogo sacado del código de los lobos, porque… "había una vez una pareja de hermanos lobos que fueron adoptados por los hombres para que vivieran entre ellos como perros y así fueron criados hasta que se hizo tan evidente la diferencia…"
No hace falta un orden. Pensar que hacer determinadas cosas siguiendo un orden concreto hará que todo vaya bien es un error, sobre todo de cálculo.
- Comer.
- Descansar.
- Vagabundear en los periodos intermedios.
- Ser fiel.
- Amar a los hijos.
- Meditar a la luz de la luna.
- Aguzar el oído.
- Cuidar de los huesos.
- Hacer el amor.
- Aullar a menudo.

26 Junio 2006 a las 9:55 pm
Hola, que buen post y muy bueno el decálogo, me pondré en campaña
un saludo
y
26 Junio 2006 a las 10:01 pm
Excelentes las sugerencias y la narracion en tu post llena de encanto, de misterio, de sabor a lunes reflejadas en estanques, a aromas que vuelan en el tiempo.
Besitos lobunos con cariño
26 Junio 2006 a las 10:32 pm
Un post muy …. cariñoso
Seguro que eres una buena loba. Un saludo para ti y para tus crias.
26 Junio 2006 a las 11:26 pm
Tomo nota, Melytta, me gusta contar cuentos, aunque son pocas las noches en las que duermo acompañado.
POr cierto, hermano lobo me dijo que se te olvidó una norma:
“colaborar con el resto de la manada”
Saludos!
27 Junio 2006 a las 10:22 am
Como siempre, extraordinaria.
28 Junio 2006 a las 12:06 am
melytta
28 Junio 2006 a las 12:08 am
Melytta, agradezco profundamente tu gentileza de acudir a mi llamado y expresarte de forma tan linda… Un placer compartir estos espacios.
Un abrazote
MentesSueltas
28 Junio 2006 a las 2:00 am
Soy un perfecto lobuno!!!
28 Junio 2006 a las 8:20 am
Se que eres una auténtica loba.Besazos nina
28 Junio 2006 a las 11:22 am
Me gusta ese decálogo…me gusta mucho.
Besitos.
28 Junio 2006 a las 3:02 pm
Muy lindo post. Probaré lo del cuento y el decálogo (que hay varias cosas que no hago..)
Besos
28 Junio 2006 a las 6:44 pm
lupus lupi, lupis cani, homo lupis,
Y además,….. nunca olvides que sigues siendo loba.
besos lobos
28 Junio 2006 a las 10:08 pm
Muy bien, seguire tus consejos sin importar el orden. Besos
29 Junio 2006 a las 8:38 am
“… cuentame un cuento”, esa frase la espero cada noche como el agua es esperada en los dias de calor.
El cuento sea largo, corto, de miedo o de alegria, siempre termina con un gran abrazo y un beso. Uff.. cuando deje de hacerlo.. sufrire sindrome de abstinencia grave.
Es un placer leerte, besoss y cosquillas …
29 Junio 2006 a las 12:20 pm
Cuando yo era muy pequeño el Carmelo (Barcelona) era como un pueblo. Las calles estaban sin asfaltar y el barrio estaba atravesado de arriba abajo por una riera que era como una honda cicatriz. Cuando en septiembre llegaban las tormentas típicas del Mediterráneo, la riera era una cascada que a nosotros nos parecía un mar. Entre aquellas casas blancas y aquellos huertos con vallas de caña nos movíamos una tropa de niños que buscábamos la manera de crear mundo mejores. Al llegar la noche, las calles quedaban a oscuras, pues solo unas farolas de llama temblorosa se encargaban de salpicar la sombra con circulitos de luz. Nos gustaba entonces refugiarnos en las cabañas que habíamos construido con todo tipo de trastos y allí, muertos de miedo, contarnos los más terroríficos cuentos que se nos ocurrían.
Fue un tiempo de cuentos, un tiempo feliz.
Besitos
29 Junio 2006 a las 7:37 pm
Un decálogo sencillo, como lo son las cosas más importantes de la vida y que a veces solemos dejar de lado.
Seguiré tu consejo. Apagaré la televisión, la música, las luces. Parece que esta noche va a volver a llover. Abriré la ventana cuando sea de noche y el agua nos limpie y le besaré, le acariciaré y le amaré.
29 Junio 2006 a las 7:55 pm
Se me olvidaba, te hice caso y me pillé una excursión en camellos de madrugada para ver amanecer en el desierto. Fue precioso aunque hubiera preferido dormir allí. ¡Gracias por el consejo!
29 Junio 2006 a las 10:43 pm
Buen decalogo,me gusta
te invito a mi nuevo blog
http://antona2.blogspot.com/
salu2
30 Junio 2006 a las 6:34 am
Esta vez no seré extenso, pero de verdad, has visto niña, voy progresando.
Esta cálida convocatoria que has hecho (me parece verte en el medio de ua rueda de amigos) sumado a la tierna enunciación del final, me llevó a recordar una frase popular por estos mares del sur: “CUANTO MAS CONOZCO A LA GENTE, MAS QUIERO A MI PERRO” (LEASE EN ESTE CASO: LOBO)
Un besazo Melytta, y una vez más el eterno agradecimiento por tus cordiales comentarios y tu afecto.
30 Junio 2006 a las 3:50 pm
Meli, yo quiero ser una niña y que me cuentes un cuento!!!!
En cuanto al decálogo, lo adopto ahora mismo para ponerlo en práctica en mis vacaciones, qué, por cierto, comienzo hoy. Besos.
30 Junio 2006 a las 6:02 pm
De todo eso, lo único que sabía yo hacer es aullar a menudo. Y ahora ni siquiera se me da bien. Pero te he guardado un hueso. Y no es duro de roer :-p
30 Junio 2006 a las 8:19 pm
Erase una vez que que se era un blog donde las palabras escritas entre colores, eran una caricia para el pensamiento. Resultó que cuando la tristeza robaba los pensamientos, como por arte de magia, se abría y mostraba la sencillez de la complejidad, y lo dificil, se volvia facil.
Un beso y no creas que me olvido, pero… Y si tengo que inventarme mi cuento, y quedarme dentro de el.
30 Junio 2006 a las 8:55 pm
Ese código de los lobos es muy interesante y todas tus propuestas también. Besos
2 Julio 2006 a las 10:00 am
Como para pegar un cartel con est decálogo en la pared d e la casa y hacer un collage homenaje en cartulina amarilla y naranja.
7 Julio 2006 a las 6:44 pm
Muy bueno tu texto, tus sugerencias como diez aromas boscosos donde respira la naturaleza del origen del día.
Saludos…