El anónimo soy yo
Aprendí a escribir en una pizarra con un pizarrín. Era tan pequeña, apenas tres años, que para bajar las escaleras una de las mayores me llevaba de la mano. Hasta que logré controlarlos se iban dividiendo en pedazos, o, el primitivo pizarrín, multiplicando, según se mire. Para limpiar la pizarra un escupitajo y frotar con […]



