Estereotipos.
Hubo un tiempo, los años del descubrimiento por ti mismo, que invocar a un espíritu era tan fácil como soplar dentro de un vaso y a continuación pronunciar en voz alta "Invoco al espíritu de…" después vendrían las llamadas a la conciencia adulteradas con los miedos, más todas las historias que se corren boca a boca. […]



