Ojalá fuera verdad…
Pienso que las vacaciones se terminan cuando los niños regresan al colegio. Parece que mientras se paraliza el tiempo a la espera de que Septiembre se doble por la mitad. Estos días el aire huele a lápiz, a libros de texto, a plástico de forrar, a nuevo un olor tan viejo. Susurran las cremalleras de maletas que se cierran ahora tan ligeras, huecas.
Se apuran las últimas horas de luz, de calor.
Me gustaba Septiembre y la vuelta al colegio, también me gustaba volver a ver las playas vacías; disfrutar de ese espacio sin estar ensartado por tantas sombrillas, ni tapizado de toallas. Esa sensación de seguridad que te aportan tus referencias, lo que perdura inamovible por encima de los puntuales cambios. La orilla del mar, el olor a sal, el calor tibio de la arena, la puerta de mi casa, mis padres, mis hermanos. En otra época los paseos por el centro de mi ciudad bruja a la salida de la escuela y registrar esa tienda de libros marcados (por eso eran más baratos y podíamos comprarlos con nuestras pagas de niñas), mi amiga especial.
Hotmail ha cerrado mi cuenta de correo y con ello eliminado todas mis carpetas. No ha valorado que le era fiel desde hace años. Me ha tratado, maltratado, como he podido comprobar este verano que se trata en algunos restaurantes a los clientes no habituales, esos en los que saben que no volverán porque son viajeros de paso y lo único que interesa es sangrarles en la cuenta. Se me olvidó, una vez más, hacer copias de seguridad.
Pertenezco a la generación confiada que se olvida de la virtualidad, a pesar, muy al mío, que ahora sé reconocerla en muchos otros medios. Los sentimientos… ¿Habrá algo más virtual sin que se pueda hacer copia de seguridad de ellos?
Recordaba esta noche las ciudades que visité este año, recordaba el viaje del pasado verano.
Pienso y relaciono a las ciudades con las personas. Me digo que toda persona y ciudad tienen su lugar mágico, ese espacio (ah, los espacios) por el que recordarlas que las hace únicas. Las hay que quieres volver. Las hay que ya las has visto. Las hay que tienen que ser trabajadas y darles una oportunidad para descubrir que no son como aparecen a simple vista, pongamos que ahora pienso en Oporto.
Las hay que son verdad como Venecia. La había visto en documentales, en fotografías y postales, pero sólo cuando estuve entre sus calles y canales, cuando tuve la visión de una góndola mecida por la lluvía me detuve para decirle "así que eres verdad". Hay personas que son como Venecia las mismas siempre, seguras y confiables. Eternas para siempre.
Las hay destrozadas y rotas por la huella de otros hombres (en sentido genérico uso el término). No todo es cierto en ellas, la belleza de algunos de sus rincones se combina con la tristeza que produce comprobar otros lugares desolados o habitados por la miseria aceptada ya como inmutable y tienes que volver selectiva tu mirada. Selectiva la compañía.
Pongamos que hoy ando algo cansada de tanta virtualidad, de no poder bajar la guardia haciendo copias de seguridad para buscar un soporte material al que aferrarme. Para poder creer que existe lo creible. Pongamos que hoy quisiera que todo fuera verdad como Venecia.

11 Septiembre 2006 a las 1:01 am
Pero te quedaste con el original de tu corazón… con él recompondrás tus recuerdos.
Un abrazote
MentesSueltas
PD: Si ya se… da mucha bronca ese destrato, pero bueno.
11 Septiembre 2006 a las 10:50 am
Te he visto, te he descubierto, te he hayado y por supuesto te he leido… Ahora ya perteneces a mi base de RSS esperando tu próximo post.
Hazte una cuenta de correo en cualquier otro sitio que no te la vuelvan a quitar, Hotmail es la gratuidad con obligaciones.
Saludos,
fegor
11 Septiembre 2006 a las 6:51 pm
Interesante ejercicio ése de relacionar a ciudades con personas…. haré una lista, a ver que sale
Siento tus problemas con hotmail. Pero tenía entendido que no te cerraban la cuenta salvo por falta d euso manifiesto, y durante bastante mas tiempo del que dices.
Ya veo que no es asi
Musus
11 Septiembre 2006 a las 8:21 pm
¡Qué bien me siento cuando vengo a verte y leo tus textos! Pero tú ya lo sabes…
Yo creo que a la mayoría “Septiembre” nos seduce. Nos trae tantos recuerdos, sobre todo de nuestra época escolar. Yo creo que ahí reside el misterio, después de todo. Es una especie de añoranza de aquellos tiempos en que aún estábamos sumidos en la más pura inocencia. Yo lo veo así, aunque en mi caso aquellos tiempos se magnifican, con el recuerdo de mis padres aún a mi lado, protegiéndome.
Siento que te hayan cerrado Hotmail. A mí no me ha ocurrido aún, pero me consta que me puede tocar de un momento a otro. Gracias a dios, suelo imprimir lo más importante, pero supongo que me daría rabia que me borrasen del mapa.
Un abrazo, Mely!!!
11 Septiembre 2006 a las 9:00 pm
Que bien te expresas!!! Lo explicas todo con tanta naturalidad que da gusto leerte. Ay, yo me siento perdida en septiembre, ojala estuviese en Venecia. Besos
11 Septiembre 2006 a las 11:49 pm
Pues yo creo más en las ciudades rotas, como Beirut: me parece más viva que Pamplona en muchos aspectos.
Se ha roto y levantado mil veces, y sin tantos homenajes como NY.
Pero tal vez tengas que ser selectiva en tus miradas a mis palabras…
Agur
12 Septiembre 2006 a las 12:07 am
Perdona, hoy no es mi mejor día.
Gracias por volver.
Gabon.
12 Septiembre 2006 a las 12:57 pm
A mi también me encantaría poder hacer copias de seguridad de la vida real, formatearla, imprimirla, eliminar a veces, y sobre todo, darle al botón de volver atrás….La vida real no contempla estas posibilidades, no es virtual, es la vida, tal como es, y solo admite una dirección, hacia adelante….
12 Septiembre 2006 a las 3:09 pm
Me has hecho recordar un pensamiento que tuve no hace mucho.
Había estado en Venecia hace más de veinticinco años, y por casualidad tuvimos la oportunidad de volver un fin de semana esta primavera.
A diferencia de lo que me ha ocurrido muchas veces al hacer esto mismo en otras ciudades, Venecia seguía siendo exactamente la ciudad que yo recordaba. Como si me hubiera ausentado solamente una semana. La gran ventaja de Venecia es que es demasiado ciudad para que algún delirante urbanista derribe edificios, trace nuevas avenidas o mande construir torres o centros comerciales. Venecia sigue impregnando al viajero de su mezcla de poderosa república en estado precario de inminente hundimiento en la laguna. De eterna provisionalidad. De sabiduría. Hasta diría que los vaporettos eran los mismos en los que subí hace media vida y el Lido continuaba transmitiendo ese aire de decadencia que habíamos visto en la peli de Visconti.
Hotmail. Imagino que al tratarse de un servicio gratuito (aún no he conocido a nadie que pague por ser de hotmail)cuenta con toda la legitimidad para actuar así.
Es curioso, pero han conseguido crear una necesidad de conectarse de tanto en tanto para mantener la cuenta viva que me recuerda a la necesidad de regar las plantas cuando nos vamos de vacaciones para volverlas a encontrar a la vuelta.
Un beso. y gracias por hacer recordar.
13 Septiembre 2006 a las 9:25 am
No se me habría ocurrido ni en un millón de años hacer esa comparativa. Me ha encantado la relación y la forma en que la describes. El hacer copias de seguridad, para casi todos, es un tema pendiente, creo. Poder hacerlas de los sentimientos, podría ser algo muy a tener en cuenta. Besos
13 Septiembre 2006 a las 4:43 pm
Hay pocas cosas y pocas ciudades que sean verdad. Resulta triste cuando se viaja hoy en día que todas las ciudades, a simple vista, parezcan la misma ciudad. Las mismas franquicias, las mismas luces de neón, las mismas mentiras…
.
Hay que dejar las impresiones para un segundo vistazo más a fondo, donde ya empiezan a surgir las diferencias, lo que las hace verdad.
Me encantaría conocer Venecia, sobre todo si es verdad
Besos
13 Septiembre 2006 a las 5:48 pm
Todo lo que tú escribes es de verdad. Me encantó el post. Ahora que el verano se va, no nos queda más remedio que volver a soñarlo hasta que vuelva a hacerse realidad.
un abrazo
13 Septiembre 2006 a las 6:20 pm
De todas las ciudades, lo que siempre busco en ellas
es su encanto de madurez, para nada busco edificios altos
y de nueva construcción, supongo que eso debería ser con todo.
Sin desmejorar por supuesto los nuevos nacimientos, pero no olvidemos las raices ni de donde venimos.
Besitos Melyta te echaba de menos.
13 Septiembre 2006 a las 7:17 pm
Pues en primer lugar que gusto que estes de vuelta. Con las vacaciones uno no sabe realmente si se van a tomar las rutinas que ocupaban nuestra vida.
Si las ciudades son construidas por las personas, pues entonces suena lógico que sus características esenciales traigan a la memoria diferentes formas de ser y actuar de hombres y mujeres. Interesante perspectiva, como siempre.
Ya te extrañaba… asi es que espero no perdamos el contacto aunque hotmail te haya dejado fuera. Y ahora a donde te escribo?
Un beso con cariño
13 Septiembre 2006 a las 11:52 pm
A mí también me borró Micro$oft los mensajes de la cuenta de MSN. Claro, como no uso el Messenger y Windows me da alergia, ya no les parecí interesante. Nunca he estado en Las Vegas, pero debe de ser esa “ciudad en la que vales lo que gastas” en la que me hace pensar esto que nos pasó…
14 Septiembre 2006 a las 2:04 am
La realidad oscila y es nuestro dedo al señalar un punto en ella lo que hace que se transforme en la historia que cada uno vivimos.
14 Septiembre 2006 a las 7:13 am
Bienvenida de nuevo,menudas vacaciones has tenido..
salu2
14 Septiembre 2006 a las 10:09 am
Curiosa comparación de ciudades y personas, yo siempre me inclinaba por las comparaciones metafisicas, en el caso de Venecia (la ciudad mas emotiva que conozco), me parece una ciudad que sabe que se muere y que se deja languidecer en ese ir a su final, sabiendo que no tiene remedio, maravillosa, siempre me ha parecido curioso la comparación entre Venecia y Florencia y que gente ha apreciado mas a una y otra, al final la conclusión que saco es que solo las personas con una rara sensibilidad son las que inclinan sus preferencias por la ciudad de los canales.
Xodo
14 Septiembre 2006 a las 12:02 pm
Bien pues después de leerte en varios blogs amigos, por fin me decido a visitarte y sabes? me está gustando mucho lo que voy leyendo hasta ahora;)
Sobre lo que dices de hotmail, sé que hay una forma de volver a activarlo pero no consigo recordarla.. cuando salía la frase esa que te habían dado de baja había una opción por algún sitio para volver a activarlo. Indagaré a ver si puedo ayudarte a recuperar las cosas que mas te gustaban;)
Te mando saludos
14 Septiembre 2006 a las 4:32 pm
Adoro esta época y coincido contigo, huele a lápices, a cuadernos sin estrenar, a maleta nueva…Que maravilla, me encanta Septiembre, me encanta percibir la llegada del otoño. Gracias por pasarte a verme. Efectivamente estuve en GRanada este veranito y me vine encantada, una tierra preciosa, una gente muy acogedora y un ambiente pausado que disfruté plenamente. Besos
14 Septiembre 2006 a las 11:01 pm
Tuve un susto parecido con Hotmail, aunque yo lo guardo casi todo. Yahoo funciona mejor y puedes configurar acceso Pop (para que los correos se descarguen en el ordenador y puedas verlos con el outlook).
Aunque claro, esta el messenger, y por eso tengo alguna que otra cuenta en hotmail. Espero volver a verte por el messenger
que se te echa de menos.
Mmmm relacionar a personas con ciudades!!! Que curioso
Un beso
15 Septiembre 2006 a las 1:27 am
Yo soy real como venecia. Te recomiendo gmail. es ucho mejor que todo.
17 Septiembre 2006 a las 4:07 pm
Mely…te entiendo tanto!
a mi, hace algunos años, un disco rígido que padeció un infarto masivo, se llevó a la tumba alrededor de 50 poemas, que no llegaron a ser copiados en discos de seguridad…no se porque pero siempre me quedo la sensacion de que eran los mejores que habia escrito en mi vida.
saludos
m.
24 Septiembre 2006 a las 1:37 am
Sky, reuperando tu respuesta secreta, también regeresa t bandeja de correo. Espero que la aamiga que te ofreció ayudarte , te haya dado una alegría. Como han dicho, si te demoras en usar más de 1 mes, la cuenta expira, mas creo que se recupera.
Yo perdí una , mi primera, con mails de amigos, loque más me dolió fue eso.
Un enredo tuve con las contraseñas.
Sobre las ciudades, hay unas que son tan cercanas a la belleza ideal, y unas a las que se ama aunque se vean llenas de contrastes. Es como enamorarse no de la más hermosa y profunda, sino de la más terrible.
Ah, para vivir, de hecho, sería tan grato quedarse en una ciudad divina.
Abraxo.
25 Septiembre 2006 a las 7:49 pm
yo sé que eres verdad.. sé lo que despierta cuando llegas con tu tibieza. yo sé..
amiga (nunca) lejana, una jartá de abrazos..
9 Octubre 2006 a las 8:50 am
ya pude linkearte, es mi pequeno homenaje a tua palabras, a estas reflexiones que se adhieren al cuerpo para crecer y sentir.