Vía parenteral.
Gracias a David (¿sabes?), vía parenteral, hoy puedo sentirme más serena. Demasiados años triste y cansada arrastrando la sensación de promesas rotas, de ser incapaz de volver a hacerlas por miedo a no cumplirlas. Ya ves, había perdido la inocencia, la fuerza, en una palabra la fe de ser ni siquiera atrevida para pensar en […]



