Entre la conciencia, siervos de la tierra.
Un alto en el camino entre el libro que estoy leyendo (La Catedral del Mar. Ildefonso Falcones) y mis caóticas rutinas para hacer objeciones a la conciencia.
Porque entre San Pedro y Judas, desde el que te niega tres veces hasta el que te entrega a tus verdugos, existen un amplio abanico de traidores. De entre todos no hay mayor traidor que un cómplice. Ese con el que te involucras con/desde/hasta/hacia/para/por/según la inocencia que encierra la confianza.
Esperar para saborear la venganza aunque para obtenerla hayan de ser medio o instrumento inocentes que ni siquiera existían cuando sucedió el hecho. Aguardar el momento sin dar tregua al olvido con la paciencia de un santo sin serlo.
La crueldad, sólo los niños pueden ser crueles, ellos que aun desconocen la medida del dolor porque todavía no han tenido el tiempo de la experiencia propia. La piel sin cicatrices no es un mapa de recuerdos. Los adultos que imponen castigos por encima del límite de lo equiparable, de la equivalencia no son crueles, son perversos. Nadie puede disfrutar con el sufrimiento ajeno no ignorado a sabiendas que lo está produciendo. Nadie en su sano juicio puede alargar el dolor por el dolor mismo.
Ninguna mujer que haya sido madre puede tener celos de un niño porque todos los ojos de los niños son iguales, en todos está la mirada de su hijo. Si está en su sano juicio…
La libertad. "Yo ya no sé ser libre" Cuando el amo lo era mucho más que el esclavo. Es un error dar más de lo que te piden, más dar sin que te pidan (sólo en el caso que sepas que lo haces por ti); puede suceder que esperes, somos humanos, una respuesta que jamás llegue, por desconocimiento, porque no se pidió (sólo lo hiciste por ti). Puede suceder que lo arriesgado por dar más o sólo por dar no se vea recompensado. La carta de derrotas, no es más que la carta donde se reflejan los cambios de rumbo porque derrota significa cambiar de rumbo y entonces cuando recuerdas que sí sabes ser libre.
Siervos de la tierra…
Me detengo. Todavía no he terminado el libro (por aquí podéis empezar) y se supone que está ambientando en el siglo XIV.

5 Diciembre 2006 a las 1:56 am
Hola Melytta:
siemrpe tuve la percepción, de que la historia de la humanidad, es la historia de la injusticia.
Sería muy pretencioso entrar en detalles, pero em fascina que estés encarando ciertos aspectos de la misma, que no siempre se tienen en cuenta.
En aquéllo famoso de palos por que bogas, y palos por que no bogas, no siemproe debemos mirar con la nariz fuera de la ventana de neustra casa, como si adentro no pasara nada.
O echarle siemrpe la culpa al vecino.
Los palos a nosotros mismos, los presiento embebidos en tus ideales tan loables, y espero poder segurite en esta l´nea de pensamientos, dodne tu autenticidad, te da el sello distintivo en tu nobleza y cultura.
Un besazo reina.
5 Diciembre 2006 a las 2:18 am
Pues a ver si lo vas terminando y me lo pasas, que la letra del enlace ese que has puesto es muy chica…
5 Diciembre 2006 a las 10:38 am
Hola Melytta,
Acabé de leer (más bien de devorar) las andanzas de Arnau Estanyol y me dejó un muy buen sabor de boca. No solo por la consistencia de la novela y su capacidad para describir la vida medieval y el pasiaje de mi ciudad, sino también por las incursiones didácticas que hace Falcones en el tema del derecho de la época (Usatges, ordenanzas del mar, privilegios burgueses, etc..) de lo cual él es un especialista. A mí como profano en el tema me fascina.
Que no hay mayor crueldad que la de un niño lo saben mejor que nadie los reclutadores de niños-soldado. Esa triste realidad que tenemos a la vuelta de la esquina y que como bien dices, se supone que hay cosas que sucedían en el siglo XIV.
Besos desde la propia ciudad del mar.
5 Diciembre 2006 a las 7:49 pm
De este mismo libro he escuchado varias versiones, tendré que leerlo para tener mi propia opinión.
Besitos, ufffffff es gordito así que tendré que buscar tiempo, a lo mejor en vacaciones.
Muack.
6 Diciembre 2006 a las 8:23 am
Dar más de lo que se recibe. No sé si sirva de algo darle una magnitud a lo que se da por placer propio, menos aún en lo sentimental. Sería triste descubrir que salimos debiéndole a la gente algo que nos fue entregado con un fin diferente a que nos sintamos alguna vez culpables, de la misma manera al entregar.
Un abrazo
6 Diciembre 2006 a las 6:44 pm
He visto ese libro muchas veces en los aparadores y como que me dice “ven… ven…”. Creo que le haré caso.
6 Diciembre 2006 a las 11:17 pm
En el diccionario que uso no está la palabra venganza o rencor, por eso cuenta con mi apoyo contra quienes tienen otras palabras en la recámara.
Ánimo.
7 Diciembre 2006 a las 2:57 pm
Curiosamente empiezo hoy La Catedral del Mar, ya te contaré. En cuanto a los niños, son crueles cuando su alrededor lo es. Es decir creo que interpretan lo que sienten ó ven en sus casas ó en el destino que les ha tocado vivir. Los niños son como libros en blanco. En cuanto a hacer ó no hacer, estoy de acuerdo en todo lo que dices. Muchas veces hacemos cosas por los demas, cuando en realidad las hacemos por nosotros mismos. Lo importante es saber verlo. Besos
8 Diciembre 2006 a las 12:10 pm
Me ha dado muchas ganas de leer el libro, la temática me parece excelente. Como siempre me voy con algo en la mochila, cada vez que paso por tu espacio…
Dejo el mejor de mis abrazos.
MentesSueltas
9 Diciembre 2006 a las 1:20 am
HOLA APA.
VENGO ESPECIALMENTE, A INVITARTE A LA FIESTA DEL CUMPLE DE LA BITACORA DE CRISTAL , SU 1ER. AÑITO DE VIDA.
YA ESTAN LISTAS LAS ROSAS ROJAS PARA ARROJAR A TU PASO CUANDD ARRIBES, Y LOS CANTAORES Y BAILAORAS, AGUARDAN MIS INSTRUCCIONES,ENGA.
UN BESAZO
11 Diciembre 2006 a las 12:19 pm
Chica, no he podido dejar el libro en todo el puente. Hacia mucho tiempo que una novela historica no me enganchaba así. Estoy en la boda de Arnau con la protegida real. Besos
11 Diciembre 2006 a las 1:30 pm
No he leído el libro pero sí he oído comentarios sobre él. Y, aunque está en la lista, es que quiero primero leer los que tengo pendientes en casa. Besos
11 Diciembre 2006 a las 3:24 pm
Yo tengo pendiente la lectura del libro aunque ya lo tengo en mis manos… A ver si en las fiestas le puedo dedicar tiempo
y así puedo comparar conclusiones. Besos
13 Diciembre 2006 a las 9:52 am
Pues lo voy a comprar sin mas demora. Después de leerte me apetece muchísimo comenzarlo;)
Un abrazo Melytta que tengas una linda semana
14 Diciembre 2006 a las 12:45 pm
Espero que estés bien, Melytta, y que la falta de escritos sea algo buscado.
Salud!
15 Diciembre 2006 a las 2:40 am
Me he estado un buen rato leyendo por aquí… me ha sentado bien. Y he llegado a ese poema de Yeats… me gustó encontrármelo porque bueno… es especial para mí.
Un saludo
16 Diciembre 2006 a las 5:02 pm
Tenía ganas de leer este libro, y ahora que tú lo has comentado, más aún. ¿Te está gustando, te parece interante?¿Sabías que está inspirado en la Iglesia de Santa María del Mar, de Barcelona…? Al menos, eso dijo el guía del Bus Turístico. Muchos besos.
17 Diciembre 2006 a las 6:47 pm
Mely… te sigo pero no te comento. Has elevado el listón, muchacha…
Nos haces recapacitar, compromoternos, entrar en filosofía densa…
Y yo ando en período de despiste narrativo, desconcierto mental y todas esas cosas. Cuando me vuelva la lírica y la inspiración para la gestión cotidiana (y no sólo para algún apunte efectista) te lo haré saber.
Mientras, un beso de amigo al nordeste.
18 Diciembre 2006 a las 4:11 am
Traiciones.
De grupo, de amigo a amigo,
traicionarse a sí mismo…
Qué doloroso saber que uno fue traicionado
algunos traicionan ¿acaso sin darse cuenta?
Es desolador.
19 Diciembre 2006 a las 8:02 pm
ola!bueno, yo pasaba por aqui, de esto q vas haciendo clik…pues nada!me tendre q leer el libro porque ahora me ha dao curiosidad!:p
saludos!!