Con el aceite equivocado
Recuerdo una vez, en uno de mis experimentos en solitario, que se me ocurrió engrasar mi máquina de escribir, (una Olivetti 98), con aceite común. El resultado fue para no olvidarlo, eso y el olor a aliño de ensalada que desprendía. Aprendí, entre otras cosas, que lo que es bueno para mí no tiene que ser para ti. Esto me viene al haber leído una frase sumergida en un libro que dice algo así como que "no estamos obligados a ayudar siempre a los demás ni a aceptar siempre toda la ayuda que nos ofrecen" (frase que me rompe los esquemas sobre los siempres y las ayudas); sigo enlazando hasta llegar al juicio injusto a Jesús de Nazaret cuando Pilatos le dice "estás loco Jesús, te quiero ayudar".
No siempre las ayudas son las oportunas, porque tal vez, por muy juiciosas que sean, por muy alejado nuestro comportamiento del sentido común, no encajan en nuestro proyecto de vida, ni nuestras necesidades en sus necesidades y sólo servirían para apartarnos de nuestro camino a casa.
Somos vulnerables, lo somos, también somos fuertes, lo somos, no siempre en equilibrio. Entre nuestra fortaleza y nuestra vulnerabilidad aparecen las otras fortalezas, las otras vulnerabilidades y entonces, sólo entonces, la posibilidad de la ayuda.
Por otro lado esto es independiente, nada tiene que ver con aquellas cosas [las que más me gustan] que realizamos porque sí, porque queremos, para nada, por todo. Acciones sin obligaciones, ni expectativas. Regalos sin compromiso.
Piénsame.
Nota: Aprovecho una vez más para agradecer vuestras visitas, esos correos de aviso para alertarme sobre algún problema o animarme con mis escritos. Esto me hace pensar que la bloggosfera tiene corazón.
26 January 2007 a las 1:28 am
Pues llamándose Olivetti yo creo que le pusiste el aceite más adecuado…
26 January 2007 a las 1:58 am
“Por otro lado esto es independiente, nada tiene que ver con aquellas cosas [las que más me gustan] que realizamos porque sí, porque queremos, para nada, por todo”
Son esas acciones las que mejor sabor de boca han dejado a lo largo de mi vida. Y jamas, por mas vueltas que le di, encontré las razones que me llevaron a hacerlas…supongo que el dicho que dice que “el corazon tiene motivos que la razon no entiende” es una certeza en mi vida. Y en la de todo el mundo.
Musus
26 January 2007 a las 6:37 pm
Como dice Saramago, “el compromiso, libertad que nos negamos a nosotros mismos”.
Un buen finde a todos.
26 January 2007 a las 7:45 pm
Espero al menos que fuera aceite de oliva que no le subiera el colesterol a las teclas
Me acuerdo de la Olivetti 98, uf eso suena ya a cosa histórica. Buen finde y un besote.
26 January 2007 a las 7:45 pm
Esto que dices de intentar ayudar me recuerda una vieja historia con un pie en el chiste y el otro en la moraleja.
Cuenta de una muchacha que al salir de su casa en una fría mañana de invierno encontró en el suelo un pajarillo aterido por el frío hasta el punto de que estaba paralizado.
No teniendo tiempo para hacer nada porque llegaba tarde, vió por el camino una recién puesta boñiga de vaca, así es que se le ocurrió que a lo mejor si lo dejaba ahí, el calor lo mantendría con vida.
El pajarillo al contacto con el calor humeante se recuperó y comenzó a piar. Sus trinos alertaron a un gato que había por ahí quien sacó al pajarito de la boñiga y se lo comió.
De la historia se extraen tres moralejas:
A veces quien te quiere ayudar te mete en la mierda.
No siempre quien te saca de la mierda lo hace con buenas intenciones.
Cuando estés con la mierda al cuello no hagas ruido.
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Seguro que la muchacha sólo quería ayudar.
Un buen fin de semana.
27 January 2007 a las 1:42 pm
ayudar, apoyar, colaborar…es voluntario, humano, personal…dejar que nos ayuden, nos apoyen o nos animen…es igualmente voluntario, humano, personal…
Muchos besos Melytta
27 January 2007 a las 3:40 pm
Si tiene corazón y los latidos llegan en forma de email.
Comentarios o llamadas telefónicas.
Besitos.
Pd: Hablando de aceites, soy un despiste jaaja.
Ayer me despiste en la ducha y en vez de ponerme mascarilla en el pelo, lo que me puse fue el aceite Johnson´s jaaj en cuanto me lo heche me di cuenta del error no veas para desangrasarme el pelo la que arme ajja.:-)
27 January 2007 a las 5:26 pm
Bueno, mientras no eches en la ensalada aceite de máquinas…
jeje
Gracias!
28 January 2007 a las 1:20 pm
Hola Melytta, gracias por tu comentario y no se si para bien o para mal, siempre soy asi y dudo que a estas alturas cambie mucho. Me alegro mucho de tu visita.
Me encanta venir por tu blog, es mi visita obligada, aunque no siempre haga comentarios, pero mi querida amiga, estar aqui es entrar en el otro yo, reflexionar y me obligas a pensar y comentar a bote pronto, pues se me hace dificil. Como bien dices en tu post anterior, la diversidad de opiniones y palabras, el efecto de alguna de las frases, es curioso como nos provocan una actitud y una respuesta. Pero lo importante es, como bien dices, que en la blogsfera hay corazón y desde luego, mucho ingenio y mucha calidad. Tu estas en los primeros lugares.
Hoy sí te comentaro algo, que ya me estoy extendiendo mucho.
En el camino de la ayuda, de los consejos, de hacerse sentir necesario,aprendi una cosa: A veces ofrecer ayuda, lo que consigues es que la otra persona se encuentre peor. Hay muchas clases de aceite y cada uno es para lo que es.
A veces la ayuda da cierta sensacion de prepotencia, y no dudo de la buena fe. Lo importante es que los demas sepan que estas, que sean conscientes de que tu caminas a su lado. Eso vale mas que…
Un beso mi Melytta, lleno de rosas muy rojas.
28 January 2007 a las 4:17 pm
Como todo es tan difícil (cuándo ayudar, cómo ayudar), lo mejor, pienso yo, es dejarse llevar siempre por el corazón y la intuición, que rara vez nos engañan.
Y, sí, la blogosfera tiene corazón, me ha gustado esa frase. Tiene corazón, porque , al fin y al cabo, no es más que la expresión de seres humanos.
Besitos Meli, con el corazón de bogosfera.
28 January 2007 a las 9:16 pm
Te pensamos. (k)
29 January 2007 a las 8:06 am
Siempre me gusta leerte y jamás lo siento como una obligación. Siempre me gusta escribir y lo hago en toda libertad y con gusto. A veces me gusta dar algún consejo a alguien quien encuentro en una situación que yo conozco de experiencia propia. Generalmente los consejos están inspirados en lecciones de vida obtenidas por mí, pero no siempre. A veces surgen de empatía (puede ser que eso, a su vez, surge de experiencias propias que no recuerdo y que los paso a un nivel de abstracción que crea “moldes” de experiencias). Casi siempre escribo mis comentarios y mis post en mi blog sin corregir. Esta vez no es una excepción. Me encantan las “acciones sin obligaciones, ni expectativas; los regalos sin compromiso”. Un abrazo
29 January 2007 a las 6:55 pm
Mi antigua Olivetti perteneció a mi abuelo… toda una precciosa reliquia para mi padre y también para mí. No creo que me hubiera dejado probar arreglarla con aceite de oliva, era extra-virgen el que usaste? Es broma
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El mundo es así de contradictorio. En ocasiones creemos ayudar cuando en realidad molestamos, nos molesta que no nos ayuden como queremos y no somos capaces de ver que el otro hace lo que puede; pero por otro lado, cuando las cosas parecen cuadrar, te maravilla ver como las personas responden, o cómo uno mismo responde por un amigo, un familiar… En fin si dejaramos de mirarnos el obligo y fuéramos capaces de mirar de otro modo seguro que muchas cosas serían diferentes.
Como a Giovanni me encanta la frase “acciones sin obligaciones, ni expectativas; los regalos sin compromiso”, me encantan regalar para ver la sonrisa de la persona que quiero
Un fuerte abrazo. Te agradezco el post, parece que siempre acabas por conectar corazón y cerebro, pasión y razón
30 January 2007 a las 2:57 am
Yo hice eso una vez con una rueda de mi bicicleta. Con la fricción olía como a pescado frito.
Te queremos mucho, el corazón de la blogósfera te necesita.
Bexxos!
31 January 2007 a las 2:57 am
Una buena reflexión… No siempre sabemos ayudar. En ocasiones es mejor ser observador.
Me has dejado pensando:)
1 February 2007 a las 3:20 pm
En una ocasión me dijeron: si me quieres ayudar, no hagas nada. Yo, que tan segura estaba de mi misma y de que mi intervención acabaría con el problema de esa persona, me sentí petrificada, cortada. No entendía que rechazara una ayuda que tan “generosamente” estaba dispuesta a prestar. Más tarde, una vez que ella por si misma lo arregló todo, me explicó que necesitaba ser ella la que arreglase su vida. Que cualquier ayuda externa era un paso atras. Desde entonces, ayudo, pero antes pregunto. Me encanta leerte.
Pd. A Giovanni (Tutto es possible) lo conocí a los seis meses de abrir el blog.
2 February 2007 a las 12:49 pm
Para descubrir hay que idear, aunque en un principio la idea parezca descabellada. Sin esas ideas todavía estariamos por descubrir la rueda.
Quien dijo miedo habiendo hospitales?
Un abrazo
2 February 2007 a las 6:57 pm
Leí alguna vez que si la aspirina se la hubiesen dado a un chimpancé no sería un medicamento porque para ellos es un veneno mortal… no sé si será verdad, no soy médico ni químico pero está claro que lo que a unos les viene bien a otros no.
Aún así, hay que contar que no siempre hay que hacer caso al que no quiere ser ayudado y ayudarlo incluso a la fuerza…
Un saludo,
fegor
4 February 2007 a las 11:12 am
Pasaba a dejar un abrazo, en silencio.
MentesSueltas
5 February 2007 a las 10:44 pm
Y como ya te dijeron.. el corazón de la blogosfera te echa de menos, te necesita;)
Un gran abrazo lleno de fuerza Melitta
6 February 2007 a las 9:50 pm
ay,,,ay,,,ay,,,
esto de las causas y las causalidades,,,
es que vengo replanteandome que aceite estaré siendo,,,
para quien?
y si me convirtiera en otro condimento?,,,
ahi aparece la fábula de la rana y el escorpión: no está en mi naturaleza no solo no ser otro condimento,,,ni siquiera otro tipo de aceite,,,
pero he de confesar que será mejor que empiece a aprender rapido: ayudar indiscriminadamente,,,a veces lastima hondo,,,
un abrazo Mely
7 February 2007 a las 5:59 pm
Me he reencontrado con tus post, serenos y que hacen pensar. Me has sacado una sonrisa con ese chorrito de aceite de oliva a la máquina de escribir.
Un abrazo grande grande.
7 February 2007 a las 6:01 pm
Wooooow aquí me deja comentar
Estoy en mi nuevo curro y no me deja acceder a la mitad de las páginas, tengo que tirar del tenebroso cache de google para leer muchas cosas, pero aquí me deja comentar …
Todo lo que lleve blog o blogger en la url no me lo deja abrir, es curioso que limiten el acceso a estas páginas tan maravillosas.
Un abrazo
8 February 2007 a las 12:10 am
Calidez por calidez, eso creo que no falla…