Monday, 19 March 2007

Repíteme otra vez cómo reconocerlos.

Cuéntamelo otra vez, es tan hermoso
que no me canso nunca de escucharlo.

Repíteme otra vez que la pareja
del cuento fue feliz hasta la muerte,
que ella no le fue infiel, que a él ni siquiera
se le ocurrió engañarla. Y no te olvides
de que a pesar del tiempo y los problemas
se seguían besando cada noche.

Cuéntamelo mil veces, por favor:
es la historia más bella que conozco.

Amalia Bautista. 

 

Dijo Amalia Bautista, en una conferencia que impartió hace unos días en Granada, que hay preguntas que no tienen respuesta. Voy un poco más lejos, pienso, que existen preguntas que son en sí mismas la respuesta.

Agujero negro (Wikipedia)Cómo reconocer los depredadores del amor, todo aquello que lo va debilitando y consumiendo hasta dejarlo convertido en un agujero negro que absorbe, atrapa cuanto se encuentra inmerso en su horizonte de sucesos. Cómo reunir la fuerza necesaria para tener una velocidad de escape superior a la de la luz y no quedar para siempre enganchada en las tinieblas. Como, una vez dentro, es imposible congregar ni transmitir la información necesaria para escapar, y sólo queda aceptar su existencia. Como al principio, en sus comienzos de la muerte, no percibimos nada, sólo que una vez traspasada esta frontera es imposible el retorno porque ya no pueden existir más sucesos, más que seguir cayendo, cayendo y cayendo… dentro del mismo.

Hay sólo una forma de ser fiel y tantas de no serlo, sólo conozco una forma de no engañar y diversas, múltiples de hacerlo. Hay tantas noches que se quedan suspendidas sin un beso. Venticinco minutos en una estación dan para mucho.

He conocido muchas muertes, he vivido el tiempo suficiente para saber de ellas; por eso puedo decir que la muerte del amor es de las más tristes que conozco. 

divider

3 respuestas a “Repíteme otra vez cómo reconocerlos.”

  1. dolo dice:

    Me ha gustado mucho el poema de Amalia Bautista, y mucho también tus comentarios, tus preguntas. Son preguntas sin respuesta, tal vez la respuesta sea que todo lo que nace muere, todo, todo, y nos resistimos a aceptarlo. Y, si todo lo que nace, muere, también el amor. Ley natural.
    Me alegra mucho que estés ahí, Meli.

  2. Juan Cosaco dice:

    Pero tú sabes cómo evitar esa muerte; cada año somos más cautos, más sensibles, más atentos… o así lo intentamos, verdad?
    Ahora que has vivido tantas muertes, sé que protegerás a tu amor, con tu vida.
    Salud!

  3. dolo dice:

    Hola Meli, aunque veo que estas entradas no son actuales, me ha dado mucha alegría ver “vivito” tu blog, despues de un tiempo en estado de coma.
    Aunque sea con entradas antiguas me da tranquilidad poder comunicarme contigo.
    Muchos besos, y de nuevo, feliz año 2009!

Deja una respuesta