Índigos. Para ver la luz del día azul
Puede uno recordar el amor? Es como tratar de evocar el aroma de las rosas en un sótano. Puedes ver la rosa, pero nunca el perfume.
Arthur Miller
Sé que al principio hubo luz. No sé si todos los principios surgen de la luz. Yo no lo sé. Ni puedo, ni tengo porqué saberlo. Tal vez algunos nazcan del mismo infierno, o de las tinieblas, o del fondo de la tierra que pisamos sin notarla… en todo caso van hacia la luz. Otra cosa es que lo consigan, que en su empeño acaben más y más sepultados como si te hubiesen enterrado boca abajo y para salir del agujero rascases, rascases, rascases en el sentido equivocado.
Al principio hubo luz. Tanta que era cegadora a pesar de que transcurría en lo que siempre he llamado las benditas horas negras, aquellas que una vez las sentí como la libertad de mi ser en una vida finita. Pero en aquel comienzo no me sumergía en ningún estado de amnesia temporal, es decir, no dormía , no soñaba.
Quiero recordar que existió porque era bueno, porque era grande, porque era intenso, porque era inocente…
Todo lo era.
Yo también.
La primera en serlo y por eso estaba dentro de la luz.
Transpasé el umbral, ese fue el precio, el primero de todos los precios. Después muchas historias y en el fondo la misma.
El tiempo es extraño, ha pasado mucho, no ha pasado nada. Estoy aquí, al borde del abismo en el mismo lugar que me situé cuando atravesé a la luz, la perforé para alejarme de ella, pero no es el mismo espacio.
Y los ángeles se escaparon del cuadro para dar paso a los diablos. Aprendí a dibujar en blanco y negro sin escalas de grises y a hablar en blanco y negro para desterrar a la duda más grande y presente, sin embargo, que la mayor de las verdades siempre buscada.
Me olvidé.
Y la noria que subía hasta el cielo, a veces, pero lo hacía, se fue convirtiendo en un trenecito terrenal dentro de un camino tan circular como plano. Las responsabilidades cobraron nombre muchos y uno sólo.
Ya no supe olvidarme.
Ahora sólo puedo recordar que hubo luz en una habitación pequeñita que entraba a raudales por detrás de una ventana que no lo era. Y ese era todo el mundo habitable… que quiero recordar que existió porque era bueno, porque era grande, porque era intenso, porque era inocente…
Todo lo era.
Yo también.
La primera en serlo y por eso estaba dentro de la luz.
" No me desampares ni de noche, ni de día que me faltan sobran los motivos para ver la luz del día azul".

27 Mayo 2007 a las 9:29 am
Tal vez los ángeles no escaparon del cuadro y sencillamente la luz les (nos) permitió ver que eran diablos.
Me haces pensar que la luz es luz, sólo porque hay un ojo que la quiere ver, si no sería tiniebla.
Besos, Melytta
29 Mayo 2007 a las 4:09 pm
Melytta, he leido lo que has escrito dos veces y las dos me has dejado boquiabierta.
Sentí ese mismo reflejo algunas veces en mi vida.
Besitos.
29 Mayo 2007 a las 8:42 pm
Sin palabras….asi me he quedado…
Musu bat
29 Mayo 2007 a las 11:44 pm
Entiendo que siempre esta la luz presente en la vida. Simplemente a veces se tiñe de gris, negro ó cualquier otro color del espectro. Nos pasamos la vida corriendo de un tono a otro, muriendo un poco en todos. Entiendo tu metafora y no quiero enredarme en la mía. Siempre magnifica amiga Melytta. Saludos desde la costa
30 Mayo 2007 a las 12:03 pm
Inquietante relato, magico, que nos llena de luz los rinconcitos del corazón… Bello, como siempre.
A pesar del frío bajo cero de mi Buenos Aires, dejo un cálido abrazo.
MentesSueltas
30 Mayo 2007 a las 6:09 pm
Me has vuelto a sorprender. Estoy comprendiendo tu línea, pero no quiero que lo que una vez fue luz esté ahora invadido por las sombras. Busca de nuevo la luz, seguro que está ahí, esperándote. Besos. Hermi
30 Mayo 2007 a las 11:05 pm
Sin duda era bueno, porque era grande, porque era intenso, porque era inocente…Todo lo era..
Y tu también
Magnífico lo que escribiste Melytta.. de lo mejor que he leído en mucho tiempo, eso me ha parecido
Un abrazo inmenso reina
1 Junio 2007 a las 5:30 pm
Luz y Sombra, ¿sus extremos también se tocan, se fusionan en algo distinto a ellas mismas?Es espeluznante, caray.
Un beso desde el desierto.
1 Junio 2007 a las 8:37 pm
no sabes como disfruto cuando leo cosas como esta. se te siente atemporal, estando al principio. y dijiste fiat lux.
3 Junio 2007 a las 7:36 pm
La luz…el color azul….
La luz, el más allá, la muerte y la vida, la conciencia total…
El azul, la perfección, los ángeles buenos, lo espiritual, la sabiduría, lo evolucionado…
….ni de noche ni de día… no me dejes sola que me perdería….
Besos azules, Meli…
4 Junio 2007 a las 2:31 am
No me engañas, estoy segura de que no has perdido la inocencia. Aunque olvides, aunque recuerdes.
Beso.
5 Junio 2007 a las 11:15 am
Me ha venido a la mente esas plántulas que, en ausencia de luz, crecen raquíticas doblándose cuanto sea necesario para alcanzar ese rayito de vida, lo único que necesitan. Justo lo contrario de aquellas que viven en una ambiente de luz favorable, más lozanas y de porte más achaparrado, preocupadas por otras cuestiones.
En ausencia de luz, no les queda otro remedio que echar mano de otros sentidos, como el de la percepción de la gravedad; y si las raíces buscan aferrarse a la seguridad del suelo, el tallo busca una solución hacia arriba, siempre hacia arriba, cueste lo que cueste, y se tarde lo que se tarde.
Un saludo.