Se necesitan madres malas.
Suelo decir que los hijos de pequeños te dan trabajo y mucho (no remunerado, qué cosas estas de la maternidad), que al crecer dan trabajo más problemas.
A veces solucionarlos es más difícil que dejarlos pasar. Por una vez ellos que saben…
Yo sí lo sé.
Ellos también. Y en todo caso han de saberlo
Les repito tan seguido que sólo iniciar la frase ellos me la terminan que "un amigo que te meta/dé problemas no es un amigo". Que alguien que los pretenda cambiar no les quiere realmente. Que jamás hagan nada que cuando lo hayan terminado de hacer no quieran ni pensar que lo han hecho. Mucho menos que hagan nada que realmente no quieran hacer. Y sobre todo que sea lo que sea, por muy terrible que parezca lo que me tengan que contar, nunca dejen de decirme la verdad porque yo no soy su amiga soy su madre y por nada del mundo les dejaré de querer.
Vía e-mail me ha llegado este texto que al buscarlo en internet anda por todos lados. Así que no estoy hoy de primicias, ni de exclusivas. Más bien es algo que quiero meter por aquí mientras me pienso hasta el día 19 de Noviembre que pasará con la mirada antes de dejarla más tiempo abandonada como un barco fantasma en este inmenso mar que es Internet.
“Un dia cuando mis hijos estén crecidos lo suficiente para entender la lógica que motiva a los padres y madres, yo habré de decirles:
Los amé lo suficiente como para haberles preguntado a dónde van, con quién van y a qué hora regresarán.
Los amé lo suficiente para no haber quedado callada y hacerles saber, aunque no les gustara, que aquel nuevo amigo no era buena compañía.
Los amé lo suficiente para hacerles pagar las golosinas que agarraron del supermercado o las revistas del kioskero, y hacerles decir al dueño: “Nosotros tomamos esto ayer y queremos pagar”.
Los amé lo suficiente como para haber permanecido en pie, junto a ustedes, dos horas, mientras limpiaban su cuarto, tarea que habria hecha yo en 15 minutos.
Los amé lo suficiente para dejarles ver, además del amor que sentia por ustedes, la decepcion y tambien las lágrimas en mis ojos.
Los amé lo suficiente para dejarlos asumir la responsabilidad de sus acciones, aun cuando las penalidades eran tan duras que me partían el corazón.
Y ante todo, los amé lo suficiente para decirles NO, cuando sabia que ustedes podrian odiarme por eso (y en algunos momentos se que me odiaron).
Esas eran las batallas mas dificiles de todas.
Estoy contenta, vencí…Porque al final ustedes ganaron tambien!
Y cualquiera de estos dias, cuando mis nietos hayan crecido lo suficiente para entender la lógica que motiva a los padres y madres; cuando ellos les pregunten si su madre era mala, mis hijos les dirán:
“Si, nuestra madre era mala. Era la madre más mala del mundo…Los otros chicos comían golosinas en el desayuno y nosotros teníamos que cormer cereales, huevos y tostadas. Los otros chicos bebían gaseosas y comían papas fritas y helados en el almuerzo y nosotros teníamos que comer arroz, carne, verduras y frutas.
Mamá tenía que saber quiénes eran nuestros amigos y qué hacíamos nosotros con ellos.
Insistía en que le dijésemos con quién ibamos a salir, aunque demorásemos apenas una hora o menos. Ella nos insistía siempre para que le dijésemos siempre la verdad y nada más que la verdad.
Y cuando eramos adolescentes, no sé como, conseguía hasta leernos el pensamiento.
Nuestra vida si que era pesada!
Ella no permitía que nuestros amigos nos tocaran la bocina para que saliésemos; tenían que bajar, golpear la puerta y entrar para que ella los conociese.
Cuando todos podian volver tarde en la noche con 12 años, tuvimos que esperar como hasta los 16 para hacerlo, y aquella pesada se levantaba para saber si la fiesta habia estado buena (solo para ver en que estado estabamos al volver).
Por culpa de nuestra madre, nos perdimos imensas experiencias en la adolescencia.
- Ninguno de nosotros estuvo envuelto en problema de drogas, robos, actos de vandalismo, violacion de propiedad, ni fuimos presos por ningun crimen.
TODO FUE CULPA DE ELLA!”
Ahora que somos adultos, honestos, estamos haciendo lo mejor para ser “PADRES MALOS”, como fue mi madre. YO CREO QUE ESTE ES UNO DE LOS MALES DEL MUNDO DE HOY: ¡NO HAY SUFICIENTES MADRES MALAS!
Escrito por el Dr. Carlos Hecktheur

26 Octubre 2007 a las 12:07 am
Le buscaremos una capitana viva a este barco fantasma…
26 Octubre 2007 a las 6:58 pm
¿Que dificil oficio verdad?. Y además oficio sin escuela posible.
Yo recuerdo siempre dos frases aunque hace ya unas dos décadas que las oí:
“hijos pequeños, problemas pequeños” . me lo dijo mi suegra como una sentencia respecto a los problemas que representaban las nuevas noches en blanco con un bebé en casa.
“nacer es cortar el cordón umbilical. el resto es seguir cortando cordones”. ésta me la dijo la comadrona.
Cuanta razón llevaban esas dos mujeres. Realmente no lo ví hasta muchos años después.
Y seguramente el oficio dificil sea tan fácil como únicamente mantener unos valores y aunque al enfilar nuestro norte el viento incline el barco y éste coja agua, mantener siempre el rumbo. Y nada más.
Yo sí recuerdo haber sido un hijo no malo, sino inclusive pésimo. Uno de esos que hace unos padres malos sin elección. Y realmente, aunque parezca que no, los mensajes de fondo quedan. Mucho tiempo después, pasadas las marejadas. Cuando tropezamos con esos capítulos amargos de la vida siempre nos viene el “mi padre decía”, “mi madre hubiera hecho”. Como reflejo. Como instinto.
Más que un comentario casi te dejo una carta.
Espero que la mirada se mantenga a flote en este mar de internet sean cuales sean las zozobras.
Un beso , Melytta.
26 Octubre 2007 a las 9:27 pm
Qué difícil ser madre mala, que no mala madre. Qué difícil aceptar que, a ratos, tus hijos se enfaden contigo y no quieran ni verte. Qué difícil, qué difícil “dar una de cal y otra de arena”…
Tú lo sabes, Meli, yo lo sé.
Y sé también que no quiero que abandones el barco. Este oceano que es internet, sin tu barco, no sería lo mismo. Espero que no lo hagas. Mil besos, siempre.
27 Octubre 2007 a las 10:05 pm
No, Melytta, no puedes irte. Si no es tan asiduamente, por falta de tiempo, por otros motivos, si necesitas el tiempo que nos dedicas, tómalo a poquitos, pero no nos dejes, sigue escribiendo y sigue visitándonos, por favor.
Yo también soy de esas madres,… y aunque no lo entienda en estas edades, espero que algún día lo haga. Sé que se tarda. Besos
28 Octubre 2007 a las 1:18 pm
Me ha encantado el texto. Un besote.
29 Octubre 2007 a las 1:32 am
Y por qué te prodigas tan poco, eh??
29 Octubre 2007 a las 8:40 pm
Como lo sabes. La mayoria de las madres hoy son comodas. No quieren ver mas allá de la sociedad del consumo. Pa´mi niño lo mejor aunque me mate trabajando dicen. Mientras, el niño solo deambula por su casa, su barrio y en el peor de los casos por arrabales nefastos. ¿con quien va el niño?, con amigos contestan sin mas. ¿los conoces? de vista. Mi madre fue madre mala y aqui estoy yo, siendolo con mis hijos. Gracias por recordarme este articulo. Y no se te ocurra irte. Aunque vengas poco se te disfruta mucho cuando lo haces. Besos
29 Octubre 2007 a las 10:27 pm
Melytta, hace mucho que no te visitaba. Algunas veces entraba, pero no dejaba comentarios. Estuve con agunos problemas estos meses y me demoré.
Quiero que sepas que siempre pasaré por aquí, pues es un placer leerte y tengo la sensaciòn que comparto muchas cosas con vos.
Te abrazo con el afecto de siempre.
MentesSueltas
30 Octubre 2007 a las 11:52 pm
Debe ser tremendamente complicado criar-educar a un hijo
Supongo que como en casi todo, hay que llegar a un equilibro, cuidarles, advertirles, protegerles … pero no sobreprotegerles, que tan mala puede ser una cosa como la otra ….
Abrazo grande grande para ti y para tus niños …
31 Octubre 2007 a las 2:28 am
Lo primero, alegría de verte, Melytta. Lo segundo, quiero seguir teniendo esa alegría, si se puede pedir… (no sé cómo explicarlo, pero me siento unida a ti por más cosas que el nombre).
Del texto, que me adhiero, que me declaro madre mala, y pesada y controladora. Mea culpa. Prefiero “quemarlos” yo, que que se quemen ellos solos. Lo que se siembra se recoge, lo creo a pies juntillas, aunque a veces se me quiebre la fe.
Te he echado de menos. Beso.
1 Noviembre 2007 a las 1:40 pm
Mi querida Melytta, me alegro mucho de que vuelvas a escribir. Ya te echaba mucho de menos.
No se de las madres, pero si de los padres, qaue parece que siempre quedamos relegados a unsegundo plano. Y más hoy, donde aquel estereotipo madre-mimo; padre-castigo, yano existe. Que complejo es y lo buneo o lo malo es que casi nunca ni nos damos ni se dan cuenta.
Un beso y hoy mis rosas mas rojas.
1 Noviembre 2007 a las 11:24 pm
Uff Melytta¡¡
Soy una madre malísima con un hijo adolescente así que puedes imaginar lo mala que me estoy volviendo.
Cuanto recuerdo las maldades de mi madre (ahora me pongo en su lugar)
Te dejo un besito.
3 Noviembre 2007 a las 12:01 pm
Todo eso es verdad, Mely.
Pero también lo es algo que leí en una entrevista reciente, no recuerdo con quién: “para crecer en la vida, los hijos tienen que dar muchos disgustos a sus padres”.
Y aquellos que no se los hayan dado, probablemente nunca habrán crecido.
5 Noviembre 2007 a las 2:59 pm
Melytta, pásate por mi blog, hay algo para ti.
Beso.
5 Noviembre 2007 a las 3:13 pm
Muy bueno, Mely. Creo que efectivamente madres malas como esa son las que hacen falta y ya. Resultan imprescindibles para hacer este mundo un poco mejor.
Un beso
14 Junio 2008 a las 12:40 am
Me parece q los comentarios q hasta ahora he leido no son objetivos se olvidan q las madres como todo ser humano tiene debilidades y veces es indefendiblemente terrible lo q hacen no todas son tan buenas y es normal q entre ellas se socapen los errores dicen q un hijo no es quien para jusgar a sus padres y eso les da el poder para q abusen hagan lo q hagan entre ellos (los padres)tienen justificacion me parece q tambien se debe hablar de las madres q se equivocan a drede las q hacen daño sabiendo q lo hacen