Bienvenida realidad
A veces la realidad llama a la puerta es así de correcta o de educada. Otras te espera debajo de las sábanas para acariciarte por debajo de la piel, meterse detrás de los párpados e impedirte dormir como el más experimentado de los amantes al que no puedes resistirte por más cansada que te encuentres. Otras baila con los sueños de tal manera que llega mimetizarse con ellos hasta hacerte creer que aquellos se han cumplido.
En ocasiones es cruel y dura, viene envuelta entre la más bonita de las mentiras se puede tardar mucho tiempo en descubrirla. Esta, para mí, es su peor forma de manifestarse. Otras es sencilla, pura no puede ser más que lo que es. Se presenta nombrándose a sí misma aceptación.
En septiembre huele a lápiz, a los amigos que aspiras al besarlos o abrazarlos después de un tiempo sin verlos. A la calle en la que vives. Al buzón lleno de propaganda y las facturas que no entienden de descansos. A saludos de los conocidos que habitan tus rutinas.
A todas esas cosas que siguen donde estaban porque ellas no cogieron las maletas, ni tampoco se hicieron un hueco en ellas para llevárnoslas.
Bienvenida realidad me gustas porque puedo apreciar tu ausencia.

4 Septiembre 2008 a las 8:53 am
Lo mejor de agosto es septiembre. Recuerdo haber estado en fiestas de pueblos en sábados que para mí eran un día más del verano. También iban otros colegas que trabajaban en agosto durante la semana. Y se lo pasaban mucho mejor que yo…
Seguramente si no hubiera que volver a la realidad, todo sería vulgar realidad.
4 Septiembre 2008 a las 10:07 am
Hola, Melytta:
Me encanta esa reflexión a la que nos invitas y que comparto contigo.
Eso de abrazar a los amigos se convierte en una necesidad para mi. Es como un “volver a empezar”; tener la oportunidad de buscar con ellos esos rincones que nos aguardan llenos de felicidad, y a la vez, evitar situaciones o momentos, si los hubiera, donde pudiese existir algún roce, alguna fricción por mínima que fuera. En pocas palabras: seguir la senda juntos.
Yo acabo de regresar a casa, y, ¡cómo no!, ya esperaba tu vuelta. ¡Bienvenida rutina!
Un beso.
5 Septiembre 2008 a las 1:52 pm
Hermosa frase: Bienvenida realidad, me gustas porque puedo apreciar tu ausencia.
La realidad tiene una ventaja, siempre está y eso no es contradictorio con tu frase. La diferencia está en nuestros sueños. Ellos son la libertad del alma.
Un beso, Mely.
6 Septiembre 2008 a las 7:02 am
Regreso a tu cotidianidad despejada a la que llamas, con justicia, realidad, esa amplitud del afuera matizada por los claroscuros hirientes de la vida. Un gusto leerte, Melyta.
Saludos….
6 Septiembre 2008 a las 10:12 am
Con pocas palabras has descrito perfectamente la cotidiana realidad, esas cosas que llenan nuestros días, nuestra vida al fin y al cabo.
Nos vemos pronto, muchos besos, Meli.
6 Septiembre 2008 a las 10:14 am
Con pocas palabras has descrito perfectamente la realidad, esas cosas que llenan nuestros días, nuestra vida al fin y al cabo.
No es casualidad que haya entrado en tu página recien levantada, esta noche he soñado contigo.
Nos vemos pronto, muchos besos, Meli.
7 Septiembre 2008 a las 8:48 pm
¿Y la irrealidad presente? ¿Eh?
11 Septiembre 2008 a las 5:11 pm
La realidad es la que vives en este momento. No hay más.
Luego puedes ver, con el tiempo, que vivías tu realidad porque no tenías todos los detalles que hacen que la veas de otra manera.
Ahora has vuelto a tu realidad cotidiana mientras has vivido tu realidad vacacional.
Uf, que cansina estoy… ¿Se nota que sigo viviendo mi realidad cotidiana, que aún no he disfrutado de mis VACACIONES?
Jajaja, un beso wapa.
16 Septiembre 2008 a las 10:03 am
Me haces pensar a muchas cosas. Pienso al monumento para los emigrantes en Daffinà… o era en Zaccanopoli? (Si encuentro la foto que saqué del monumento la pondré en el próximo post en mi blog.) Pienso a la exposición sobre la emigración italiana del comienzo del siglo XX que acabo de ver en el museo marítimo de Genova. Pienso a mis amigos y pienso a las facturas que debo pagar y que efectivamente llegaron durante mi ausencia veraneal (mal español creo pero suena linda).
Un abrazo
18 Septiembre 2008 a las 1:43 pm
Brillante esa última frase.
un abrazo!
23 Septiembre 2008 a las 8:14 am
Hola Melytta
Me he propuesto tantas veces seguir plasmando en mis blogs mis pensamientos y seguir a a mis amigos en sus escritos que no sabía si realmente un dia iba a hacerlo.
Llego a tu blog y reviso tus experiencias de estos meses para ponerme al tanto de lo que has vivenciado.
Tal vez esa realidad me ha arrastrado en demasia que me ha quitado el interés por ir más alla? NO lo sé, pero me he propuesto seguir el camino de los amigos y dejar de vez en cuando algo de mi en al menos uno de mis lugares.
Un beso con todo cariño de esta tu amiga mexicana
24 Septiembre 2008 a las 12:02 am
Mely!
me encantó esa última frase resaltada…
gracias
marcelo
29 Septiembre 2008 a las 10:49 pm
Melytta, gracias por tu huella septembrina
en mi espacio donde sabes que eres siempre
bienvenida, y por esta prosa escrita a lápiz,
cincelada a pulso, dibujada en la atemporalidad
de todo aquello que configura
lo que llamamos la realidad. No la llamamos, en
realidad, porque la Realidad nos llama o viene sola.
Nombre de pueblo perdido, caminamos, sonámbulos a veces, por sus tejados y callejones. Y en ella estamos muchas veces, hoy es una de ellas, en grata compañía.
Saludos…