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Artículos de la categoría 'Y la brújula'

September 27th, 2006

Cáscaras de Naranjas.

Me preguntas qué hago aquí, entre ellas, sin serlo, o no, no lo sabes, mis amigas las prostitutas.
Lo haces mientras posas para mí. Al tiempo que sales del carboncillo para ser en el papel como yo te veo, como yo te siento, como te creo. Clavas en mí tu mirada y percibo la tensión detrás […]

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May 2nd, 2006

Dime tu nombre y te haré reina de un jardín de rosas.

Creo, si la memoria no me falla, que este es el ultimo texto que me faltaba por subir de Índigos. Un conjunto de relatos cortos que seguirán llegando al ritmo que ellos me marquen y donde mezclo realidad con ficción.
Siempre hay una primera vez, pero no es posible recordarlas todas. Para eso cuentas con la […]

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April 27th, 2006

Sincronicidad.

Algo habitual, vulgar y corriente. Buscamos historias de ficción para creer en dios y las tenemos en nuestra propia y real casa.   Dentro de tu propia casa nada sucede por casualidad.   Dentro de tu popia casa los sueños se cumplen.
[…]

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April 23rd, 2006

La Dama de Shalott. Espejeando en el mundo invertido.

Él se ha convertido en mucho más que en el buen amigo que ya era antes de marcharse; cuando partió, para no volver, ninguno de los dos sabíamos que sería por tanto tiempo, me prometió que escribiría. Ha seguido haciéndolo. Cartas manuscritas, porque allí donde él está el tiempo se sigue midiendo por el paso […]

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April 10th, 2006

Estación de paso.

No es tan terrible, me digo, ser una estación de paso, pero eso lo sabes cuando después de serlo descubres que no es tan malo.

Me gustaba mirarlo jugar despreocupadamente, como si nunca hubiera sufrido, su camiseta blanca corriendo detrás de la pelota, o haciendo un castillo de arena invencible a las olas de la […]

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March 22nd, 2006

Micra a Micra.

Cómo había podido prestarme voluntariamente al juego. En realidad, desconocía si era mi voluntad o la fuerza centrífuga de los acontecimientos.
Cada segundo sin dar con la respuesta hacía que las paredes de la exigua habitación se fueran haciendo más pequeñas, y las ligaduras con las que se mantenían sujetos mis tobillos y mis muñecas cercenaban […]

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